Un fotógrafo acudió a un orfanato de perros para realizar un reportaje cuando uno de los animales se le acercó de forma insistente. El perro lo rodeó con sus patas delanteras en lo que parecía un abrazo.
¿Qué pasó después de ese encuentro?
Tras la escena, el fotógrafo decidió no dejar al perro en el refugio. El animal terminó saliendo del lugar junto a él.
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