El particular olor en las patas de los perros, comparado comúnmente con el aroma de las frituras de maíz o queso, cuenta con una explicación científica fundamentada en la composición biológica de sus extremidades.
Especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) señalaron que este fenómeno responde a la actividad de la microbiota, el conjunto de microorganismos que habita de manera habitual en la piel y las almohadillas de los caninos.
Bacterias asociadas al aroma
Dentro de los microorganismos que coexisten en el cuerpo de las mascotas, destacan dos géneros de bacterias vinculados con la generación de este aroma característico:
- Proteus: Género de bacterias gramnegativas con forma de bacilo que se alojan de manera natural en el tracto digestivo de diversos animales, así como en muestras de tierra y agua.
- Pseudomonas: Bacterias de estructura similar presentes en diversos entornos naturales, cuya interacción en zonas de calor y humedad como los pliegues de las patas contribuye a la emanación del olor.
Presencia natural sin implicaciones sanitarias
La institución educativa enfatizó que la identificación de estos microorganismos no es indicativo de una mala higiene ni de un proceso infeccioso en la mascota. La presencia de la microbiota forma parte de los mecanismos biológicos habituales del animal, por lo que el olor no representa un motivo de alerta médica salvo que se acompañe de irritación, secreciones o dolor en la zona.