Colocar un listón rojo en el cuello, correa o arnés de un perro funciona como una señal preventiva que indica que el animal podría mostrar comportamientos reactivos, requerir espacio personal o tener baja tolerancia al contacto con personas desconocidas. Este distintivo forma parte del Código Universal de Colores para Mascotas, un sistema que ya fue incorporado a la legislación del estado de Nuevo León y que se promueve de manera voluntaria, aunque todavía no cuenta con un estándar obligatorio en todo el territorio nacional.
Las autoridades ambientales especifican que el color rojo no certifica que un canino sea agresivo por naturaleza, sino que su tutor solicita mantener distancia para evitar conflictos derivados de ansiedad, miedo, alguna lesión reciente o falta de socialización. El sistema completo de colores incluye siete tonalidades distintas —como el naranja para perros que no conviven con otros canes, el amarillo por nerviosismo, o el verde para animales sociables— que buscan fomentar la convivencia segura en espacios públicos compartidos.
Cómo actuar ante un perro con distintivo preventivo
Especialistas en comportamiento animal y autoridades de salud recomiendan mantener una distancia prudente ante cualquier animal identificado con este código y evitar intentar acariciarlo sin autorización explícita de su dueño. Especialistas enfatizaron que no se debe interactuar con mascotas que presenten señales de miedo o reactividad, implementando medidas como evitar movimientos bruscos y el contacto visual directo para disminuir riesgos defensivos.
Asimismo, las normativas vigentes recuerdan que el uso de estos accesorios complementa, pero no sustituye, las obligaciones legales de una tenencia responsable. Independientemente del uso de listones de colores, los propietarios mantienen la responsabilidad civil sobre cualquier daño o perjuicio que sus animales puedan ocasionar a terceros en espacios compartidos.