El papel picado nació en México durante el siglo XIX tras la llegada del papel de China, teniendo su epicentro artesanal en el municipio de San Salvador Huixcolotla, Puebla. En esta demarcación, los pobladores convirtieron el manejo del material en un oficio tradicional que perdura hasta la actualidad.
Durante septiembre, el verde, blanco y rojo predominan en calles y plazas para festejar la Independencia de México, consolidándose como un elemento clave del arte popular.
Elaboración y simbolismo
La confección del papel picado destaca por la destreza técnica de sus creadores y su presencia en distintas festividades:
- Técnica de corte: Los artesanos utilizan cinceles, martillos y tijeras para calar fajos enteros de hojas, logrando figuras de escudos, águilas y flores.
- Presencia cultural: Además del mes patrio, se utiliza en eventos religiosos, bodas y en los altares del Día de Muertos, donde simboliza al viento.
Creación y edición: Melissa Jiménez.