La creencia popular de que consumir aguacate inmediatamente después de un enojo o un susto provoca indigestión o malestares graves forma parte del folclore en la cultura mexicana; sin embargo, especialistas en salud e investigación médica confirman que se trata de un mito completamente falso.
El consumo de aguacate tras un episodio de ira no genera ninguna reacción química perjudicial ni causa daños a la salud, según señalan especialistas.
La explicación científica detrás del malestar
Los síntomas gastrointestinales que se experimentan al sufrir un disgusto responden a la fisiología del estrés y la emoción, no a los alimentos ingeridos:
- Liberación de adrenalina: Ante un enojo o susto, el cuerpo entra en estado de alerta, aumentando la frecuencia cardíaca y la presión arterial.
- Efecto en la vesícula biliar: La respuesta hormonal provoca la contracción rápida o el vaciamiento de la vesícula biliar —proceso conocido coloquialmente como “derramar bilis”.
- Irritación gástrica: La presencia de bilis acumulada y la alteración de los ácidos estomacales generan náuseas, vómito, inflamación o dolor.
Nutriólogos y médicos aclaran que el aguacate no contiene compuestos ni alérgenos que reaccionen negativamente con la bilis o la adrenalina. Los malestares estomacales ocurrirán por la alteración del sistema nervioso independientemente de si se consume o no este fruto.













