Especialistas en ciberseguridad explican que esta medida funciona como una barrera física contra malware capaz de activar la cámara sin permiso, algo que ocurre a través de aplicaciones falsas, enlaces sospechosos o manipulación directa del dispositivo.

¿Qué protege realmente esta medida y qué no?

Cubrir la cámara no frena el acceso a mensajes, ubicación, archivos o incluso el micrófono. Señales como batería que se agota rápido, aumento en el consumo de datos, calentamiento de tu dispositivo sin razón, lentitud o la aparición de aplicaciones desconocidas pueden indicar espionaje.

Video: Montserrat Ortega.

¿Te sientes agotado sin razón aparente? Podrían ser las notificaciones de tu celular