Y ahora resulta que Hernán Bermúdez Requena, señalado como líder de una organización criminal con operaciones en varios estados del país, era prácticamente un desconocido… o al menos eso es lo que hoy se pretende hacer creer desde el poder.
En el discurso oficial, nadie lo conocía, nadie lo respaldaba. Un personaje del que ahora todos se deslindan. Sin embargo, surgen cuestionamientos inevitables: ¿de verdad nadie sabía quién era? Resulta difícil de creer que Adán Augusto López Hernández, durante su gestión como gobernador de Tabasco, desconociera su perfil cuando lo nombró secretario de seguridad, un cargo clave que además debió contar con el visto bueno del entonces presidente Andrés Manuel López Obrador.
Más aún cuando el propio López Obrador aseguró en diversas ocasiones que las redes del crimen organizado en México operaban con el conocimiento de las más altas esferas del poder. Declaraciones que hoy contrastan con el intento de deslindarse del caso.
Pero la historia no termina ahí. De acuerdo con la organización Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad, Bermúdez Requena, a través de su red de socios, también incursionó en negocios como casinos y apuestas, un sector altamente regulado que exige cumplir con estrictos requisitos legales.
La investigación revela que, durante el último año del gobierno de López Obrador, se otorgaron al menos 20 nuevos permisos para la operación de casinos a una empresa vinculada a esta red. Un dato que levanta sospechas, no solo por el volumen de autorizaciones, sino por el contexto en el que fueron concedidas.
Desde la Secretaría de Gobernación se reconoció la entrega de estos permisos, aunque se argumenta que obedecieron a un mandato judicial. Aun así, el hecho de que socios cercanos a Bermúdez Requena obtuvieran estas concesiones deja abiertas múltiples interrogantes sobre los filtros, la supervisión y la posible colusión entre intereses públicos y privados.
Hoy, mientras crece la polémica, queda una pregunta en el aire: ¿realmente nadie sabía, o simplemente nadie quiere asumir la responsabilidad?