Locatarios de la Central de Abasto señalan que la gente sigue acudiendo a comprar, pero ya no lo hace como antes. Explican que ahora los clientes caminan más, comparan precios y compran menos producto, lo que se traduce en mucho movimiento, pero poca venta real.
Aseguran que el aumento en los precios, los costos de transporte y el gasto en general han obligado a los compradores a ajustar sus pedidos, llevando solo lo indispensable. Productos que antes salían por cajas o mayoreo, hoy se venden en cantidades más pequeñas.
Información de Alberto Gutiérrez.
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