Una esquiadora vivió momentos de tensión en la zona Cim de l’Hortell, en Andorra, a unos 2 400 metros de altura, luego de que su descenso provocara un alud.
La mujer, creadora de contenido, esquiaba acompañada de su perro cuando el movimiento de la nieve se desprendió y ambos fueron arrastrados algunos metros.
¿Por qué pensó que el lugar era seguro?
Según explicó, ya había recorrido esa área siete u ocho veces en los últimos cinco días. Además, las mediciones disponibles indicaban riesgo bajo, lo que reforzó su percepción de seguridad.
¿Qué deja este episodio?
La propia esquiadora señaló que la combinación de un sitio conocido, la repetición reciente y un objetivo sencillo la llevó a subestimar el peligro. Sin embargo, aclaró que compartió el video solo para explicar lo ocurrido y recordó que, en montaña, el riesgo cero no existe. Fue un susto y una gran lección personal.
¡Indignante! Denuncian presunto envenenamiento de abejas en la Ciudad de México