Una nueva emergencia mantiene en vilo a Guatemala. Las autoridades del país declararon alerta naranja institucionaltras el drástico incremento en la actividad del volcán de Fuego, el cual entró en su fase eruptiva más intensa desde el cráter principal.
De acuerdo con la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred), el coloso mantiene una constante expulsión de gases, material incandescente y densas columnas de ceniza que amenazan a las comunidades aledañas.
Descenso de flujos piroclásticos y barrancas en riesgo
La situación se complicó durante las últimas horas con el descenso de corrientes de densidad piroclástica —mezclas de gas, ceniza y bloques de roca a altas temperaturas— que se desplazaron a gran velocidad por las barrancas Las Lajas y Honda.
Estos flujos se suman a los que ya se registraban previamente en las barrancas Seca, Taniluyá y Ceniza, lo que incrementa el nivel de amenaza para los pobladores que habitan en las faldas del complejo volcánico.
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