El auge de la inteligencia artificial en las aulas está obligando a instituciones de élite, como Cornell y la Universidad de Pennsylvania, a retomar métodos de evaluación tradicionales para garantizar la autenticidad del aprendizaje. Al implementar exámenes orales y defensas de trabajos cara a cara, las universidades buscan confirmar que los estudiantes realmente dominan los temas que presentan, neutralizando el uso de herramientas generativas. Esta transición no solo combate el posible plagio académico, sino que también rescata habilidades esenciales como el pensamiento crítico, la argumentación lógica y la capacidad de respuesta inmediata, devolviendo el protagonismo al intelecto humano sobre la automatización.
Con la edición de Sam Saldaña.
Guillermo del Toro se pronuncia contra el uso de inteligencia artificial en el cine