Estornudos, congestión nasal, escurrimiento abundante y comezón en ojos o garganta suelen aparecer justo al exponerse al aire frío. En algunos casos, también se presentan ronchas o enrojecimiento en la piel.
¿Por qué no es solo una gripa y cuándo hay que atenderla?
A diferencia de un resfriado, esta reacción no se acompaña de fiebre ni malestar. Especialistas advierten que la rinitis alérgica puede intensificarse en invierno y, si no se controla, puede derivar en problemas respiratorios más serios como asma.
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