Una mujer que se atrevió a empezar
Hace 17 años, Rosalva dejó Celaya y llegó a Querétaro con una meta: tener su propio negocio y ser su propia jefa. Tenía una idea, muchas ganas de trabajar y el reto de comenzar una nueva vida.
Hoy, a sus 52 años, está al frente de una papelería. Antes emprendió con un negocio de helados, pero su mayor logro ha sido sacar adelante a sus dos hijas con el fruto de su trabajo.
Información Edgar Campuzano.