Un grupo de asaltantes calificados por las autoridades locales como “bien informados y equipados” ingresó durante la madrugada al Museo Renoir, ubicado en la antigua residencia del pintor impresionista en Cagnes-sur-Mer, entre Cannes y Niza.
Los delincuentes cortaron la valla perimetral del jardín con una sierra o cuchillo, accedieron por la planta baja del inmueble y retiraron con herramientas los sujetadores que fijaban los marcos de cuatro pinturas. El sistema de alarma se activó a las 5:48 horas, lo que provocó el arribo de la policía en un lapso de cinco minutos.
Impacto en la seguridad cultural y piezas afectadas
La pronta respuesta policial interrumpió la huida de los implicados, limitando el alcance del suceso dentro del recinto que resguardaba 12 obras del artista:
- Pinturas desaparecidas: Los delincuentes lograron darse a la fuga con dos piezas tituladas Retrato de Madame Colonna Romano y Mujer joven en el pozo, dejando abandonadas otras dos obras sobre el césped durante la persecución.
- Alerta de especialistas: Autoridades y expertos del Art Loss Register señalaron que el caso evidencia una nueva ola de crimen organizado dirigida a museos regionales, por lo que exigieron al gobierno francés reforzar de inmediato la financiación y los esquemas de seguridad en recintos culturales.













