Durante una jornada de navegación en aguas abiertas en Estados Unidos, los integrantes de una familia avistaron un cuerpo en movimiento flotando en medio del agua. Al aproximarse con la embarcación bajo la suposición de que se trataba de un gato en peligro, improvisaron un contenedor para subir al animal a bordo.
Una vez asegurado en el barco, confirmaron que el ejemplar rescatado era un lince silvestre, felino de mayor tamaño y comportamiento notablemente más peligroso que un gato doméstico. El espécimen no mostró resistencia ni emitió sonidos durante el contacto inicial debido al estado de agotamiento e hipotermia tras permanecer un periodo prolongado en la superficie acuática.
Razones detrás de la presencia de un lince en el agua
Aunque existe el mito generalizado de que los félidos evitan el agua, el lince posee capacidades natatorias y suele internarse en cauces por motivos específicos:
- Capacidad anatómica: A diferencia del gato doméstico común, el lince es un nadador eficiente capaz de cruzar ríos, lagos y estuarios para trasladarse entre territorios o islas cercanas.
- Desplazamiento y caza: Suelen ingresar al agua al perseguir presas, huir de depredadores o responder a corrientes fuertes en desembocaduras y zonas costeras que los arrastran mar adentro de forma imprevista.
- Protocolo de rescate: Ante estos casos, biólogos y autoridades de vida silvestre recomiendan no manipular directamente a la fauna silvestre y notificar a las corporaciones ambientales para garantizar una liberación segura en su hábitat natural.