En México, el deseo de tener una mascota exótica en casa puede convertirse rápidamente en un delito federal. La posesión de ciertas especies silvestres está estrictamente regulada por las leyes ambientales y, de no contar con la documentación adecuada, los ciudadanos pueden enfrentar un proceso penal y millonarias sanciones económicas.
Uno de los casos más comunes es el de la iguana verde (Iguana iguana), un reptil cuya popularidad en el mercado negro representa una de las mayores amenazas para la biodiversidad y el equilibrio de los ecosistemas locales.
El estatus legal de la iguana en México
De acuerdo con la Norma Oficial Mexicana NOM-059-SEMARNAT-2010, la iguana verde está clasificada oficialmente bajo la categoría de Sujeta a Protección Especial (PR). Asimismo, se encuentra inscrita en el Apéndice II de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES).
Por lo tanto, realizar cualquiera de las siguientes actividades de forma ilícita y sin la debida autorización oficial es totalmente ilegal:
- Capturar o acopiar ejemplares en su hábitat natural.
- Transportar o comercializar la especie dentro o fuera del país.
- Poseerla en un domicilio particular como mascota sin un registro oficial (como el de una UMA o PIMVS).
Cárcel y multas: Las penas del Código Penal Federal
Con base en el Artículo 420 del Código Penal Federal, las sanciones para quienes violen esta normativa son severas:
- Pena de prisión: De 1 a 9 años de cárcel.
- Sanción económica: Multas que van desde los 300 hasta los 3,000 días de multa calculados con base en la Unidad de Medida y Actualización (UMA), lo que puede traducirse en penalizaciones superiores a los 350,000 pesos mexicanos.
- Decomiso inmediato: El retiro y resguardo de los ejemplares por parte de las autoridades.
Agravantes que aumentan el castigo
El propio Código Penal Federal estipula un castigo adicional para quienes busquen lucrar con la fauna protegida o dañen los ecosistemas resguardados.
Se aplicará una pena adicional de hasta 3 años más de prisión y hasta 1,000 días multa extra si la captura o posesión de la iguana se realiza dentro de un Área Natural Protegida (ANP) o si la actividad se efectúa con fines comerciales.
El tráfico ilegal de fauna silvestre no solo reduce las poblaciones nativas, sino que altera de forma irreversible los hábitats naturales. Si estás interesado en la conservación o posesión legítima de fauna, la autoridad exhorta a adquirir ejemplares únicamente en criaderos autorizados que demuestren su legal procedencia mediante notas de venta oficiales y tasas de marcaje inalterables.
Rescates de fauna silvestre que marcaron el 2025 en México; conoce cuáles y dónde fueron
