La gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, lanzó una contundente exigencia al Gobierno Federal al solicitar que se entregue a las autoridades de Estados Unidos al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, para que enfrente las acusaciones en su contra por presuntos vínculos con el crimen organizado.
A pesar de que la mandataria estatal expresó firmemente estar en desacuerdo con una intervención militar extranjera en territorio mexicano, advirtió que los altos niveles de impunidad actuales son el verdadero factor que "debilita al país".
De acuerdo con las declaraciones de Campos, la actual postura intervencionista por parte del gobierno estadounidense no es fortuita; argumentó que este escenario surgió a raíz del "proteccionismo" que se ha implementado en favor de gobernantes y funcionarios que han sido señalados de manera directa por la administración del país vecino.
Rubén Rocha Moya vuelve a la mira internacional