La bacteria de salmonela puede llegar al alimento durante distintas etapas y, aunque no siempre es visible, representa un riesgo para la salud si el producto se consume crudo o poco cocido.
¿Cómo se puede contaminar el huevo?
Una de las formas más comunes de contaminación ocurre cuando el huevo entra en contacto con restos fecales al momento de ser puesto por la gallina, lo que permite que la bacteria permanezca sobre la cáscara; especialistas advierten que la salmonela puede encontrarse dentro del huevo si la gallina estaba infectada mientras este se formaba.
¿Cómo puedes reducir el riesgo de contraer salmonela?
Para reducir el riesgo de contaminación especialistas aconsejan elegir huevos que permanezcan refrigerados, conservarlos en casa a una temperatura de 4 grados centígrados o menos y desechar aquellos que estén rotos. Al cocinarlos, es importante asegurarse de que estén cocidos completamente.
¿Qué medidas ayudan a prevenir la contaminación?
Después de manipular huevo crudo, es importante lavar con agua y jabón las manos, cuchillos, tablas de cortar, recipientes y cualquier superficie que haya estado en contacto con el producto.
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