Cada octubre, las calles y los recorridos por Halloween se llenan de diversos disfraces comúnmente inspirados en personajes de terror o de ciencia ficción. Aunque cada año las tendencias pueden cambiar, existen algunos modelos que no pueden faltar.
5 clásicos que no pueden faltar
- Bruja: un clásico que combina sombrero, ropa oscura y maquillaje creativo.
- Vampiro: capa, colmillos y un rostro pálido bastan para lograr una apariencia tenebrosa.
- Zombi: la ropa desgastada y el maquillaje de heridas permiten crear un atuendo de terror.
- Esqueleto: los diseños con huesos blancos sobre ropa negra son fáciles de reconocer y adaptar.
- Fantasma: una de las opciones más tradicionales, que puede reinventarse con telas, maquillaje o accesorios.













