No hizo falta entrada, reservación ni llegar a una sala de conciertos.
Esta vez, la música salió al encuentro de las personas y el Jardín Guerrero se convirtió en el escenario de un concierto, con una propuesta: acercar el arte a quienes, por falta de tiempo, recursos o costumbre, no siempre tienen la oportunidad de disfrutarlo; así lo señalaron quienes fomentan este tipo de actividades.
Información de Montse Macías.