La montaña rusa X2, ubicada en el parque temático en Valencia, California, permanece clausurada de manera indefinida tras desatar una severa controversia médica y legal. La medida de emergencia se tomó luego de que dos mujeres requirieran cirugías cerebrales de urgencia con pocos días de diferencia tras subirse a la atracción.
Los neurocirujanos que atendieron a las víctimas confirmaron que los violentos movimientos de aceleración y desaceleración rápida provocaron estragos similares a los observados en accidentes automovilísticos a alta velocidad. Mientras una de las pacientes fue sometida a una craneotomía para liberar la presión intracraneal, la segunda víctima continúa en estado de coma.
Características de la atracción y antecedentes de riesgo
La montaña rusa destaca como una de las tres únicas montañas rusas de “cuarta dimensión” (4D) existentes en el mundo, caracterizada por un diseño donde los asientos giran 360 grados de manera independiente al trayecto de las vías mientras los trenes alcanzan los 128 km/h:
- Historial de víctimas: Registros médicos y judiciales relacionan a la montaña rusa con más de una docena de lesiones graves desde 2009. En 2022, un joven de 22 años falleció por traumatismo craneoencefálico horas después del recorrido, sumándose al fallecimiento de una mujer en 2010.
- Quejas internas: Documentos legales revelaron la existencia de al menos 70 quejas previas por lesiones en la cabeza y cuello acumuladas en un lapso de tres años antes del deceso de 2022.
- Debate en los estándares de seguridad: Expertos en ingeniería y gestión de riesgos advierten que las normativas actuales de la industria omiten factores de riesgo reales, como el impacto directo de la cabeza contra los respaldos y la fuerza del latigazo cervical.
- Postura legal: Six Flags y sus representantes legales defienden que la atracción cumple con los parámetros aprobados por la industria y argumentan que los visitantes asumen los riesgos inherentes al subir a los juegos mecánicos.
Investigaciones y proceso judicial
Autoridades locales mantienen abierta una inspección sobre las instalaciones para evaluar las condiciones mecánicas del juego. En tanto, las familias de las víctimas mantienen demandas activas en los tribunales exigiendo la revisión completa de los protocolos de seguridad y la determinación de responsabilidades por las secuelas neurológicas permanentes en los usuarios.













