A más de dos meses de haber solicitado licencia al cargo, el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, continúa fuera de la vida pública. Recientemente publicó un mensaje en redes sociales en el que afirma permanecer en Culiacán y rechaza los señalamientos del Departamento de Justicia de Estados Unidos; el Gobierno federal asegura que es localizable, pero hasta el momento no ha realizado apariciones públicas ni ha sido presentado ante la justicia de Estados Unidos, donde enfrenta acusaciones relacionadas con presuntos vínculos con el crimen organizado.
El pronunciamiento también omite referencias a otros episodios que han rodeado el caso, como el montaje del presunto asalto fatal en una gasolinera que las autoridades de Sinaloa presentaron inicialmente sobre el asesinato del exrector de la Universidad Autónoma de Sinaloa, Héctor Melesio Cuén; o la entrega a autoridades estadounidenses del exsecretario de Seguridad Pública de Sinaloa, general Gerardo Mérida, y de Luis Enrique Díaz Vega; así como los señalamientos que forman parte de las investigaciones abiertas en Estados Unidos.