Rocha e Inzunza acudieron a declarar ante la Fiscalía de Sinaloa, en Culiacán, un territorio marcado por la presencia y operación de los cárteles. Lo hicieron en las mismas oficinas donde despachaba el vicefiscal Dámaso Castro Saavedra, también señalado por la justicia de Estados Unidos por presuntamente proteger a Los Chapitos y filtrar información sobre operativos policiacos a cambio de dinero.
A pesar de las acusaciones, aseguran que tanto Rocha como Inzunza llegaron tranquilos, rodeados de funcionarios y personajes cercanos al poder local. Incluso estuvieron presentes el alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez, y el jefe de la Policía de Investigación Estatal, Marco Antonio Almanza.
Las críticas resurgen porque la Fiscalía sinaloense ya ha sido acusada de fabricar versiones y ocultar información. Dicen que Rocha e Inzunza se movieron con total confianza entre los suyos en Culiacán.