Mientras en Estados Unidos avanzan las investigaciones contra presuntos vínculos con el narcotráfico, en Sinaloa la escena fue muy distinta. Rocha Moya, Inzunza y otros señalados acudieron a la Fiscalía de Culiacán, pero no como acusados ni bajo presión judicial, sino prácticamente en un ambiente relajado, como si hubieran ido a una reunión informal... Sin embargo, el mensaje desde el gobierno habría sido claro: que no intenten salir del lugar donde se encuentran, porque podrían ser detenidos por la justicia de Estados Unidos.
Aunque estén en la Fiscalía de Culiacán, en el Country Club o en cualquier rincón de México, los presuntos narcopolíticos morenistas siguen sin ser detenidos. Y eso pese a las fichas rojas impulsadas por Estados Unidos y compartidas con casi 200 países a través de Interpol, organismo del que México forma parte desde 1955.
A Inzunza lo ubicaron primero en la casa de su madre en Badiraguato y después apareció tranquilamente en el Country Club de Culiacán, acompañado por Javier Corral, quien andaba en Mazatlán y decidió visitarlo. Mientras tanto, socios del club expresaron su molestia por la presencia de alguien señalado por presuntos nexos con el narcotráfico y pidieron restringirle el acceso mientras se define si enfrentará o no a la justicia estadounidense.