Desde que inició el sexenio de López Obrador, el Palacio Nacional se convirtió en vivienda, donde por supuesto su habitante principal era el presidente y parte de su familia, antes de la 4T cualquier persona podía ingresar a este lugar que cuenta con murales de Diego Rivera, era recinto parlamentario, museo de arte, que se acabó con la llegada de los López para convertirse en una vivienda privada donde quienes lo habitan pueden quitarse los zapatos, calcetines y abrir los balcones y tomar el sol sin recibir sanciones, ahora cualquier persona puede abrir una de las 140 ventanas de Palacio y asolearse en este lugar emblemático del país que fue construido por Henán Cortés, ya nada de la historia vale cuando se vulnera de esta manera.