Entre el ajetreo de la ciudad, siempre hay un lugar en donde el tiempo se detiene y podemos deleitar el paladar. Desde las 5 de la mañana, Juanito y su familia, comienza a preparar los guisos, acomodar las hieleras, preparar las salsas que le dan sabor al taco.

En la colonia Observatorio, en punto de las 9 de la mañana la cortina se abre y para mucha gente se ha convertido en un punto obligatorio desde hace varios años para poder desayunar.

Información Alberto Gutiérrez.

Comida en Querétaro: ¿abundan los alimentos sintéticos?