Una distracción al abrir la puerta, un trueno que los asuste o un paseo sin correa puede cambiar la vida de una familia en segundos. Cuando un perro o un gato se extravía, el tiempo corre en contra; sin embargo, la tecnología actual ofrece una herramienta que cabe en la punta de un dedo y que se ha convertido en la diferencia entre una dolorosa ausencia o un feliz reencuentro: el microchip de identificación.
En el estado de Querétaro, la cultura de la protección animal ha dado pasos importantes, al grado de que más de 8 mil mascotas ya cuentan con este dispositivo implantado de manera segura.
¿Qué es y cómo funciona el microchip?
Contrario a lo que muchas personas creen, el microchip no requiere de cirugías complejas ni de cuidados especiales. Se trata de una cápsula diminuta, del tamaño de un grano de arroz, hecha de un vidrio biocompatible que no genera alergias ni rechazo en el organismo del animal.
Su funcionamiento es muy sencillo:
- Aplicación rápida: Un médico veterinario lo aplica debajo de la piel de la mascota (generalmente en la zona del cuello o la cruz) mediante una inyección rápida, similar a una vacuna de rutina.
- Código único: El chip no tiene baterías ni emite señales de manera constante; en su lugar, almacena un código numérico único e inalterable de 15 dígitos.
- Lectura universal: Cuando un perro o gato perdido llega a una clínica veterinaria, un refugio o a los centros de control animal del estado, el personal utiliza un escáner especial que, al pasar sobre el lomo del animal, lee el código en segundos.
Creación y edición de video: Melissa Jiménez.
¿Por qué deberías ponerle un microchip a tu mascota? Descubre sus beneficios