Juan es uno de los muchos jóvenes que decidió emprender su propio negocio, aunque en el camino se ha enfrentado a múltiples retos que han marcado su travesía.
Un accidente que cambió su vida
A los 23 años, Juan sufrió un accidente que le cambió la vida. Desde entonces, ha enfocado su mente y sus esfuerzos en salir adelante a través de la venta de obleas, un emprendimiento que, asegura, no ha sido sencillo y le ha exigido constancia y determinación.
Hoy en día, Juan continúa trabajando por su proyecto. Consciente de que el camino es largo y de que el esfuerzo que se requiere es grande, da todo de sí para alcanzar su meta y construir un mejor futuro.
Con información de Edgar Campuzano.
Comerciantes se preparan para el Día de la Candelaria: aumenta la venta de tamales