Para el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, el mensaje es directo, pues no habrá tolerancia contra los cárteles ni contra quienes los protejan.
Mientras el gobierno de Morena busca argumentos para evitar la entrega de operadores del Cártel de Sinaloa, desde Estados Unidos la presión sigue creciendo.
Incluso, la Secretaría de Relaciones Exteriores fue señalada por no enviar una nota diplomática exigiendo pruebas contundentes a Washington.
En Estados Unidos sospechan que algunos personajes podrían conocer los presuntos vínculos entre el crimen organizado y actores políticos en México.
Por eso, el gobierno estadounidense mantiene la presión sobre México y advierte que continuará actuando contra los grupos criminales y sus redes de protección.