Ver una noche verdaderamente estrellada desde las áreas urbanas se ha vuelto una tarea casi imposible debido al brillo de las luces de la ciudad. Sin embargo, quienes buscan contemplar el universo en el estado de Querétaro no necesitan viajar hasta las zonas más elevadas de la Sierra Gorda; la respuesta se encuentra en el semidesierto.
El municipio de Cadereyta de Montes resguarda uno de los cielos nocturnos mejor conservados de la región. Gracias a su baja densidad poblacional y su ubicación geográfica, la zona registra niveles mínimos de contaminación lumínica, convirtiéndose en el enclave óptimo para la divulgación científica y la observación astronómica.
Creación y edición: Melissa Jiménez.
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