Desde que era niña, Doña Teresa aprendió el oficio de hacer tortillas a mano, una tradición que pasó de generación en generación. Con el tiempo, su trabajo se convirtió en parte de su vida diaria y en una forma de mantener vivas las costumbres de su comunidad.
Un nuevo significado para su trabajo
Sin embargo, en los últimos años, Doña Teresa decidió darle un nuevo significado a su trabajo. A través de un taller, aprendió a elaborar sus propios sellos de madera, utilizando una pintura especial de uso alimentario, con los que comenzó a estampar diferentes imágenes en sus tortillas.
Tortillas con identidad y detalle
Cada sello es una creación propia, diseñada por ella misma, que se transforma en una tortilla hecha a mano con identidad y detalle. Las imágenes quedan marcadas en la masa antes de la cocción, convirtiendo un alimento cotidiano en una pieza artesanal.
Tinta artesanal y segura
Una de las personas que colabora con Doña Teresa explicó que la tinta que utiliza para los sellos se elabora de manera artesanal, con ingredientes especiales y seguros para el consumo humano, lo que permite estampar las imágenes en la masa sin alterar el sabor ni la calidad de las tortillas.
Entre masa, manos y memoria, Doña Teresa demuestra que la tradición también se puede estampar y que cada tortilla lleva impresa una historia.
Con información de Alberto Gutiérrez.
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