El paradero de Rubén Rocha Moya, ex gobernador de Sinaloa, sigue generando preguntas.
Aunque públicamente no hay certeza sobre dónde se encuentra, se da por hecho que las áreas de seguridad del país tienen ubicación de sus movimientos.
Mientras tanto, exfuncionarios y personajes cercanos a su gobierno también han dejado sus cargos, algunos incluso con amparos o bajo perfil, en medio de versiones sobre posibles investigaciones y extradiciones.
Varios de ellos continúan con protección y escoltas pagadas con recursos públicos, mientras crece la presión desde Estados Unidos.
Incluso, la ex embajadora Martha Bárcena advirtió que México “está jugando con fuego” si no actúa contra los funcionarios bajo sospecha.