El caso de Ismael “El Mayo” Zambada mantiene bajo escrutinio al gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, debido a los señalamientos que lo vinculan con los acontecimientos ocurridos el día del traslado del líder criminal a Estados Unidos y del homicidio del exrector de la Universidad Autónoma de Sinaloa, Héctor Melesio Cuén. Hasta el momento se desconoce el paradero público de Rocha Moya, mientras sus declaraciones previas continúan siendo parte del debate.
El Gobierno mexicano debe esclarecer no solo quién y cómo se llevaron a “El Mayo” Zambada, sino también por qué ha protegido a Rubén Rocha Moya, gobernador con licencia de Sinaloa. En una carta, Zambada aseguró que fue convocado para mediar entre Rocha y Héctor Melesio Cuén, y afirmó que presenció el asesinato del político sinaloense. Después, Rocha y la entonces fiscal de Sinaloa, Sara Bruna Quiñónez, sostuvieron la versión de que Melesio murió durante un asalto en una gasolinera, pero la propia Fiscalía desmintió ese relato sin que hubiera consecuencias. En otra carta, Zambada reconoció que probablemente morirá en una prisión de Estados Unidos, aunque pidió no ser recluido en una cárcel de máxima seguridad como su exsocio “El Chapo” Guzmán.