Los mercados de trueque surgieron hace miles de años. En América, los pueblos prehispánicos también practicaron el trueque de manera organizada. Culturas como la mexica, la maya y la purépecha realizaban intercambios en tianguis, donde se cambiaban productos del campo, plantas medicinales, flores, semillas y alimentos, sin necesidad de una moneda.
Una práctica que hoy sigue presente
Hoy, esa misma lógica de intercambio se replica en los bazares de trueque de plantas, donde personas intercambian especies ornamentales, macetas, esquejes y semillas, promoviendo el cuidado del medio ambiente, el consumo responsable y la convivencia comunitaria.
Este es el verdadero origen del nombre Querétaro y la sorprendente relación con un antiguo juego prehispánico