Especialistas en oncología quirúrgica alertan que una simple bolita en el cuello, aunque no cause dolor, representa la señal inicial más común del cáncer de tiroides, un padecimiento rodeado de mitos que suelen retrasar la atención médica.
Sin embargo, los expertos aclaran que no todos los nódulos son malignos ni ameritan intervención quirúrgica —ya que su riesgo se evalúa mediante ultrasonido y biopsia—, desmintiendo además que la operación implique siempre la extirpación total de la glándula, puesto que en muchos casos es posible conservar la mitad para evitar la medicación de por vida, por lo que exhortan a la población a no ignorar estos signos y acudir a una valoración especializada a tiempo.
Con información de Thelma Herrera.













