A pesar del notable incremento en el flujo de vehículos particulares y camiones de carga que transitan diariamente por la autopista 57, una de las arterias viales más importantes para la conectividad y el comercio en la República Mexicana, los constantes reportes de inseguridad están cobrando una costosa factura al sector logístico.
La falta de garantías sobre esta ruta crítica ha comenzado a ahuyentar a la fuerza laboral, afectando la operación del transporte de mercancías a nivel nacional.
Miedo al volante: la causa detrás de la baja de operadores
Representantes de una asociación de transportistas advirtieron que la violencia y los incidentes delictivos en el trayecto se han convertido en el factor principal por el cual:
- Abandono de la actividad: Conductores con experiencia prefieren renunciar o cambiar de oficio antes que volver a recorrer la vía.
- Falta de relevos generacionales: Nuevos prospectos descartan incorporarse al sector debido al riesgo que implica operar en esta franja vial.
Esta crisis de seguridad no solo vulnera la integridad física de los chóferes, sino que genera una creciente escasez de personal cualificado para abastecer las cadenas de suministro que dependen de la autopista 57.
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