En un entorno digital donde la atención dura apenas unos instantes, los memes han trascendido el entretenimiento para consolidarse como un formato popular y de fácil recordación que, impulsado por el humor, acerca la información a más personas de forma inmediata —a tal grado que muchos se enteran de los hechos antes de leer una nota tradicional.
Aunque ciudadanos y especialistas advierten que esta misma rapidez y simplificación conlleva el riesgo de sesgar el contexto y dejar fuera datos clave para comprender por completo la realidad detrás de cada imagen viral.
Con información de Montse Macías.