A propósito del Día Internacional de la No Violencia, que se llevó a cabo el pasado 2 de octubre, la ciudadanía queretana coincide en que el verdadero reto de la convivencia no radica en evitar los desacuerdos —inherentes a la vida cotidiana—, sino en la capacidad de gestionarlos sin caer en la agresividad.
Por ello, habitantes de la capital señalan que la contención emocional preventiva, la paciencia personal antes de reaccionar e impulsar una escucha activa resultan determinantes para desactivar momentos de tensión, transformando los choques de opinión en acuerdos constructivos donde el respeto y la palabra prevalezcan sobre cualquier impulso violento.
Con información de Montse Macías.