En las calles del Centro Histórico de Querétaro, el arte urbano cobra vida a través del trabajo de Bibiana Monje, quien desde hace 16 años se desempeña como estatua viviente encarnando a figuras icónicas como Adelitas, revolucionarias y Doña Josefa Ortiz de Domínguez.
Lo que inició por casualidad cuando era fotógrafa y decidió inscribirse en un concurso del Bicentenario —donde obtuvo el tercer lugar— se convirtió en una pasión, una forma de vida que hoy comparte con su hija y una manera única de invitar a locales y visitantes a conectar con las tradiciones mexicanas a través de la interacción en la vía pública.
Con información de Montse Macías.












