Poner fin a un matrimonio ha dejado de verse únicamente como un fracaso para transformarse en un paso necesario hacia el bienestar individual y la tranquilidad de las partes involucradas, según reflejan las estadísticas del INEGI que posicionan a Querétaro en el octavo lugar nacional con 1,215 divorcios registrados en 2025 y una tasa de 2.2 separaciones por cada mil habitantes.
Ante este panorama —que aunque tuvo una ligera disminución del 5% frente al año previo, mantiene una tendencia constante—, ciudadanos expresan que factores clave como el engaño, las mentiras y la pérdida de la convivencia erosionan el vínculo afectivo, al tiempo que especialistas y miembros de la comunidad coinciden en que la honestidad y la comunicación transparente siguen siendo las únicas herramientas capaces de rescatar una relación antes de tomar rumbos distintos.
Con información de Edgar Campuzano.