La controversia comenzó cuando la cantante Kelly Clarkson utilizó sus redes sociales para denunciar públicamente el trato recibido en Art of Play, una tienda independiente de curiosidades ubicada en Brooklyn Heights, Nueva York. Según relató la intérprete, acudió al establecimiento con la intención de realizar varias compras, pero aseguró que los empleados la miraron “como si no pudiera pagarlo” y le ofrecieron buscarle algo comparable.
La artista no dudó en comparar la experiencia con la emblemática escena de la película Mujer bonita (Pretty Woman), donde el personaje de Julia Roberts es desairado en una lujosa boutique. La molestia de Clarkson escaló cuando señaló directamente a un pájaro mecánico cantor llamado “Molly”, argumentando que portaba una etiqueta de 15,000 dólares que justificaba su interés de compra.
La defensa del establecimiento y el misterio del precio
Por su parte, los propietarios del negocio salieron a dar su versión a través de comunicados y entrevistas en medios locales. Explicaron que Molly es un autómata único creado por el artista Bliss Kolb, fijado permanentemente a la pared y utilizado en los espectáculos de magia que alberga el local, por lo que nunca estuvo a la venta.
Respecto al costo, la administración aclaró que la etiqueta servía como referencia para clientes interesados en encargar una pieza similar directamente al creador, o bien, para sugerir alternativas de menor precio en relojería alemana. Sin embargo, testigos en redes sociales y clientes anteriores avivaron el debate al asegurar que el objeto sí aparentaba estar disponible al público, desatando una fuerte división de opiniones entre los usuarios.
Ante esta justificación, Kelly Clarkson respondió tajantemente en su cuenta de X (antes Twitter) para refutar al negocio, desmintiendo que la pieza no tuviera precio y tachando al personal de mentiroso:
“Claro, seguro que no estaba a la venta. Esa es la narrativa con la que va a salir Art of Play para que toda la conversación que tuvimos cuando pregunté si estaba a la venta... no pasara, mientras me mirabas de reojo con desdén diciendo en tono condescendiente ‘sí, está en venta, pero cuesta 15,000 dólares’. Okay, perfecto. Así que no solo son groseros, también son mentirosos. Entendido”.
El video de seguridad y la nueva perspectiva del caso
La tensión sumó un nuevo capítulo cuando un periodista difundió un video de seguridad de las cámaras del establecimiento, capturando la visita realizada el pasado 10 de octubre de 2026.
Las imágenes, aunque carecen de audio y duran menos de cinco minutos, muestran a Clarkson acompañada de sus hijos recorriendo la tienda, examinando diversos objetos y sosteniendo un breve intercambio de gestos con un empleado junto a la zona del autómata antes de marchar gestual y visiblemente molesta. Mientras los dueños sostienen que la reacción de la cantante fue desproporcionada ante un malentendido, el caso continúa en el ojo del huracán mediático.