Dentro de la cocina de MasterChef 24/7, las intensas jornadas no solo se componen de retos a contrarreloj, tensión al límite y eliminaciones culinarias de infarto. En los momentos de calma entre estaciones, los competidores suelen bajar la guardia y compartir valiosos secretos gastronómicos que terminan sorprendiendo tanto a sus propios compañeros de cocina como a los televidentes que siguen la transmisión este domingo 24 de mayo.
En esta ocasión, la conversación que se robó la atención de las cámaras fue la que protagonizó Lula, quien en una charla casual con Emmanuel decidió desglosar la lista de ingredientes indispensables que utiliza para lograr un mole con sabor profundo, intenso y perfectamente balanceado.
El secreto de los chiles: Variedad y equilibrio en la cazuela
Para Lula, la base fundamental de un buen mole radica en la complejidad que aporta la combinación de diversas texturas y notas picantes. Según detalló la participante, su fórmula infalible incluye una cuidadosa selección donde la base tradicional se compone de chiles secos de las variedades mulato, pasilla, ancho y guajillo. La cocinera recomendó emplear exactamente tres piezas de cada variedad para cuidar el equilibrio idóneo entre los matices dulces, ahumados y picantes del platillo.
Sin embargo, el consejo que dejó boquiabierto a Emmanuel fue la incorporación de dos chiles cascabel. Esta variedad de chile seco rojo y de singular forma esférica aporta un picor moderado y una complejidad aromática muy particular que eleva de inmediato el perfil de la salsa mexicana.
Nuez de la India: El aliado inesperado descubierto en el reality
Los chiles no lo son todo en esta preparación, ya que la textura y el espesor del mole dependen enteramente de las semillas y los frutos secos. Lula explicó que en su receta acostumbra incorporar pepita de calabaza, cacahuate y almendra. El ingrediente estrella que sumó a su lista fue la nuez de la India, un fruto seco poco común en el mole tradicional. La cocinera confesó que descubrió las bondades de este elemento justamente durante su estancia en el programa, dándose cuenta de que es un aliado supremo para aportar una cremosidad inigualable y un sabor sutil a la molienda.
A raíz de la revelación de la participante, vale la pena recordar el proceso básico para replicar esta emblemática joya de la gastronomía mexicana en casa de manera corrida y profesional. El primer paso consiste en el tostado ligero de los chiles secos, cuidando que no se quemen para evitar que la salsa se amargue. En el mismo comal se deben pasar las especias, las semillas y los frutos secos, incluyendo la nuez de la India.
¿Cómo lograr la cocción perfecta del mole en casa?
Posteriormente se pasa al proceso de licuado, donde todos los ingredientes tostados se procesan y se muelen finamente junto con jitomate, ajo, cebolla tatemada y un buen caldo de pollo o guajolote como base, hasta obtener una pasta tersa y homogénea. Esta salsa se vierte directamente en una cazuela, preferentemente de barro, y se cocina a fuego lento moviendo constantemente con una cuchara de madera para que los sabores se integren por completo y la grasa suba a la superficie. Para servir, este platillo se disfruta tradicionalmente acompañado de piezas de pollo, una porción de arroz, tortillas calientes y una lluvia de ajonjolí tostado por encima.
Como un consejo adicional para los lectores que decidan experimentar con la receta de Lula, se sugiere desvenar y retirar a la perfección todas las semillas de los chiles guajillo y pasilla. Esto ayuda a controlar el nivel de picante para que el verdadero protagonismo del platillo se lo lleven las especias y la cremosidad de la nuez de la India.
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