Tras las controversias registradas durante la edición 2026 del US Open, los organizadores de Wimbledon tomaron la determinación de no otorgar acreditaciones especiales a influencers y creadores de contenido digital. La medida busca preservar la etiqueta, la concentración de los tenistas en cancha y el ambiente de respeto característico del Grand Slam británico.
El torneo estadounidense había apostado por otorgar cerca de 100 credenciales a figuras de redes sociales para atraer a audiencias jóvenes; sin embargo, la estrategia derivó en incidentes en la grada. Durante un partido de la tenista Naomi Osaka, el uso de iluminación artificial y la grabación continua interrumpió el desarrollo del juego, provocando molestias entre las atletas y llamados de atención por parte del juez de silla.
Restricciones y control de equipos en las tribunas
Ante lo ocurrido en Nueva York, el All England Club reforzará la vigilancia y aplicará normativas estrictas para todo el público asistente:
- Sin credenciales exclusivas: No existirá un registro ni facilidades de acceso para la categoría de content creators.
- Prohibición de iluminación: Queda estrictamente restringido el uso de aros de luz, reflectores o cualquier dispositivo que genere destellos hacia la cancha.
- Respeto a los partidos: Jugadoras como Coco Gauff y la propia Osaka señalaron que, si bien el alcance digital es positivo para difundir el tenis, se debe garantizar la tranquilidad de las y los deportistas en cada punto.
Con esta decisión, Wimbledon marca un contraste con la postura comercial del Abierto de Estados Unidos, priorizando el protocolo tradicional del tenis frente a las tendencias de mercadotecnia digital.