El concepto de “Tormenta Negra” proviene originalmente del sistema de alerta meteorológica de Hong Kong (Black Rainstorm Warning). No se trata de un fenómeno climático único o de un desastre natural desconocido, sino de una clasificación de protección civil que advierte a la población sobre precipitaciones torrenciales, inundaciones severas y paralización del transporte público.
En el contexto meteorológico oficial de México, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) no contempla la “Tormenta Negra” dentro de sus parámetros o alertas operativas. Las condiciones atribuidas popularmente a este término responden a la combinación de canales de baja presión, ondas tropicales o el monzón mexicano.
Características asociadas al concepto
Las publicaciones y alertas vinculadas a este tipo de eventos suelen referirse a condiciones atmosféricas extremas de lluvia y viento:
- Lluvias torrenciales e intensas: Acumulación de agua en lapsos cortos de tiempo con alto potencial de generar encharcamientos e inundaciones urbanas.
- Actividad eléctrica y viento: Tormentas acompañadas de descargas eléctricas, rachas de viento e inestabilidad atmosférica.
- Afectaciones a la movilidad: El nivel “Negro” representa el grado máximo de alerta en sistemas internacionales para instar a la población a resguardarse ante el colapso de vías de comunicación.