La Organización Meteorológica Mundial (OMM) y la NASA emitieron una alerta conjunta tras confirmar que el Dipolo del Océano Índico ha entrado en su "fase positiva". Este evento meteorológico coincidirá de forma directa con un desarrollo intenso del fenómeno de "El Niño" durante el periodo comprendido entre agosto y octubre, desencadenando desajustes ambientales severos y un alza generalizada en las temperaturas globales.
Según la actualización climática de la OMM, el desequilibrio responde al desplazamiento de masas de agua cálida hacia la cuenca occidental del Océano Índico, al tiempo que en la franja oriental emergen aguas frías desde el fondo marino. Esta interacción alterará drásticamente los patrones de precipitaciones en distintos continentes.
¿Qué es el Dipolo del Océano Índico y cómo opera su fase positiva?
De acuerdo con las mediciones de la NASA, el Dipolo del Océano Índico es un ciclo térmico recurrente caracterizado por la fluctuación de temperaturas en la superficie marina de la zona ecuatorial de dicho océano. Durante la fase positiva actual, el sistema opera bajo la siguiente dinámica:
- Sector occidental (África): Acumulación de aguas cálidas frente a las costas africanas, produciendo una elevación en el nivel medio del mar.
- Sector oriental (Indonesia y Australia): Afloramiento de aguas frías cerca de las costas de Oceanía y el sudeste asiático, generando un descenso del nivel marino.
Afectaciones globales previstas por la OMM
El informe de la OMM advierte que la fase positiva provocará escenarios climáticos extremos y polarizados según la región geográfica:
- Este de África: Lluvias extraordinarias superiores al promedio habitual, incrementando el riesgo de inundaciones severas y deslaves.
- Oceanía y Sudeste Asiático: Sequías prolongadas y condiciones de extrema aridez.
- Impacto térmico global: Calor extremo en el sur de Europa, África, Asia, Oceanía y amplias regiones del continente americano.
Impacto de la alianza entre el Dipolo del Índico y 'El Niño'
Las proyecciones del organismo meteorológico señalan que la anomalía térmica en el Océano Pacífico alcanzará una variación de 2.9 °C debido a la intensificación de "El Niño". Al acoplarse con la fase positiva del Dipolo del Índico, el impacto en el ciclo del agua se potenciará.
Esta sinergia incrementará la probabilidad de sequías intensas en Centroamérica y el Caribe, además de provocar fluctuaciones en el nivel del mar que aumentarán la marejada ciclónica y el riesgo de inundaciones costeras. La comunidad científica enfatiza que el monitoreo temprano de estas variables resulta fundamental para que las autoridades gubernamentales implementen planes de contingencia, protejan la infraestructura agrícola y salvaguarden a la población.
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